El imperio sin fronteras: cómo Booking desangra el turismo chileno mientras elude su responsabilidad local
Por Pablo Luna, especialista en turismo y economía digital
En la Región de Valparaíso, cientos de turistas argentinos llegaron este verano a Reñaca con la ilusión de unas vacaciones soñadas. Habían pagado por adelantado, confiaban en las reseñas y en los enlaces a plataformas reconocidas. Al llegar, no había alojamiento. No había nada. Solo la desolación de haber sido estafados por un sitio que utilizaba el dominio “renaca” (sin la ñ) y que había extraído fotos y reseñas de una publicación legítima en Booking.com.
Más de 200 familias perdieron sus ahorros. Algunos pagaron más de 1,3 millones de pesos chilenos. Booking, la plataforma que inspiró la confianza que permitió el fraude, no respondió. No tenía por qué hacerlo: no tiene domicilio legal en Chile.
Este no es un caso aislado. Es la punta del iceberg de un modelo de negocio que ha convertido a Chile en un mercado de extracción, no de desarrollo.
La trampa de las cláusulas de paridad: cuando Booking decide por ti
Durante años, Booking.com incluyó en sus contratos con hoteles y hostales chilenos las llamadas cláusulas de nación más favorecida o de paridad de precios. En términos simples: un alojamiento no podía ofrecer en ningún otro canal —su propia web, su recepción, otras plataformas— un precio menor al que publicaba en Booking.
El efecto fue devastador:
- Los hoteles perdieron su capacidad de competir. Si querían ofrecer un descuento por reserva directa, Booking se lo prohibía contractualmente.
- Las comisiones no bajaban. Sin incentivos para competir, las plataformas mantenían tarifas elevadas.
- Los consumidores pagaban más. Imposibilitados de acceder a precios más bajos aunque existieran.
La Fiscalía Nacional Económica (FNE) detectó estas prácticas y en marzo de 2026 logró un acuerdo extrajudicial con Booking: la plataforma eliminará las cláusulas y pagará US$ 6 millones a beneficio fiscal, el monto más alto acordado en un acuerdo de este tipo en Chile. Booking también se comprometió a incluir a Chile entre los “países sin cláusula de paridad”.
Pero el daño ya está hecho. Durante años, el sector hotelero chileno operó en desventaja, subsidiando con su margen el poder de mercado de una plataforma que no genera empleo local ni invierte en el destino.
52 reclamos en un mes: la impunidad del que no tiene domicilio
Solo en enero de 2025, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) recibió más de 500 reclamos por servicios turísticos. Booking.com acumuló 52 reclamaciones; Airbnb, 15.
Los motivos son recurrentes: hoteles o departamentos que no estaban disponibles al llegar, condiciones distintas a las publicitadas, sobreventa de habitaciones, publicidad engañosa y negativa a reembolsar.
Pero hay un detalle crucial: Booking y Airbnb no tienen domicilio legal en Chile. El SERNAC solo puede recibir reclamos contra el proveedor final —el hotel, el hostal—, no contra la plataforma que intermedió la reserva. Los consumidores quedan en una “nebulosa legal” que rara vez les favorece.
Mientras tanto, Booking crece. Se proyecta que sus ventas en Chile sigan aumentando en 2025, impulsadas por viajeros nacionales e internacionales. La plataforma lidera el mercado, pero no asume responsabilidad local.
Comisiones que se llevan y no dejan
El modelo de negocio de Booking es claro: extraer valor sin generar arraigo. La comisión promedio que cobra a los alojamientos en Chile ronda el 15% del valor de cada reserva. En algunos casos, puede llegar a porcentajes mucho mayores.
Ese dinero no se queda en Chile. Viaja a las cuentas de Booking Holdings en el extranjero. No genera empleo local, no paga impuestos corporativos en el país, no invierte en infraestructura turística ni en capacitación.
El Servicio de Impuestos Internos (SII) ha endurecido su postura. La Circular N°38 de 2025 instruye a las plataformas a exigir a sus usuarios la acreditación de inicio de actividades. Los ingresos por arriendo temporal son renta y deben declararse. Pero la fiscalización sigue siendo limitada, y la evasión, generalizada.
El caso Reñaca: cuando la plataforma legitima el fraude
La estafa de Reñaca es un ejemplo perfecto de cómo Booking, sin quererlo o permitiéndolo, se convierte en cómplice de un fraude masivo.
Los estafadores crearon un sitio web falso con el dominio “holidayrenaca.com“ (aprovechando que la “ñ” no está permitida en dominios de internet). Utilizaron fotografías reales extraídas de una publicación legítima en Booking. Incluyeron enlaces a Booking para generar confianza. Y ofrecieron descuentos y atención permanente.
El resultado: más de 200 familias estafadas, pérdidas millonarias y una sensación de impotencia total. Booking, la plataforma que había dado apariencia de legitimidad al fraude, no asumió responsabilidad alguna.
Soluciones: recuperar la soberanía turística
Chile no necesita prohibir las plataformas globales. Necesita regularlas con inteligencia y promover alternativas locales que devuelvan el control a las comunidades.
Medidas urgentes:
- Exigir domicilio legal en Chile a todas las OTAs que operen en el país. Sin domicilio, no hay responsabilidad.
- Establecer un registro obligatorio para viviendas turísticas, con estándares mínimos y trazabilidad fiscal.
- Gravamen efectivo sobre las comisiones y transacciones realizadas en territorio chileno. El IVA digital ya es una realidad; debe aplicarse con rigor.
- Fortalecer la fiscalización del SII sobre los ingresos generados a través de estas plataformas.
- Promover plataformas locales como alojarse.cl – alojados.cl, que tributan en Chile, generan empleo local y entienden la cultura del huésped chileno.
El turismo en Chile representa una porción significativa de la economía. No puede quedar en manos de intermediarios que extraen valor sin dejar nada a cambio. La soberanía turística no es una opción: es una necesidad.
Este artículo se basa en reportes del SERNAC, la FNE, el SII, y medios como La Tercera, Emol, Biobiochile.cl y CNN Chile, además de investigaciones periodísticas sobre la estafa de Reñaca. Las cifras corresponden a datos oficiales de 2024-2026.

